1. Usa una caja adecuada
Elige una caja resistente, en buen estado y del tamaño correcto para el contenido. Evita reutilizar cajas que estén húmedas, deformadas, rotas o debilitadas por usos anteriores.
Una caja demasiado grande o demasiado pequeña puede aumentar el riesgo de golpes, movimientos internos o daños durante el transporte.
